Nosotros

Los Acordeones Gabbanelli se mantienen como uno de los pilares de la Música Regional Mexicana. Los grandes himnos de nuestro tiempo, ésos que han enmarcado nuestra herencia cultural y que hemos cantado a lo largo de los años, fueron compuestos en un Gabbanelli, Los ídolos que han hecho y siguen haciendo historia en nuestra música, han confiado su sonido en estos instrumentos.

Las notas que emanan de un Gabbanelli nos han acompañado en las buenas y en las malas. Pero muy particularmente en las buenas, ya que todos podemos estar de acuerdo en que no hay nada que no se pueda curar con la música.

Cada vez que un artista se para en un escenario y se coloca un acordeón Gabbanelli en los hombros, la emoción, la alegría, es indiscutible.

Eso es lo que ha hecho fuerte a la marca a lo largo de los años. Cuando un instrumento es capaz de hacer sentir tan bien y a tanta gente, no hay nada que pueda igualarlo.

 

EL SUEÑO EMPEZÓ EN ITALIA

Nuestro querido fundador, Gianfranco “John” Gabbanelli, sabía perfectamente que quería viajar a los Estados Unidos en busca del alcanzar el “Sueño Americano”. Pero lo que no sabía era que, al hacerlo, también iba a revolucionar para siempre la industria musical. Desde su llegada a Houston, en 1961, John se encontró con la naciente explosión de la Música Regional Mexicana. Y en el país de las oportunidades, él rápidamente encontró la suya. Gracias a que había aprendido directamente en los talleres de Italia donde se hicieron los primeros acordeones en serie, llegó a los Estados Unidos y diseñó un modelo específicamente para este género musical. No sólo redefinió el sonido, sino que también la manera en que lucen los instrumentos. En el garage de su propia casa, John instaló su pequeño taller y plasmó su visión en diseños vanguardistas, realmente adelantándose a su tiempo.

El nombre de John Gabbanelli se escribe con letras de oro en la historia del acordeón. Dedicó 42 años de su vida a los instrumentos que llevan su apellido. Y a pesar de que él ya no está con nosotros, cada instrumento, cada servicio que le damos a un cliente y cada nuevo modelo que lanzamos es un homenaje a su memoria. John fundó las bases de lo que somos hoy en día y nuestro compromiso de hacer los mejores acordeones de la industria es la mejor manera de tenerlo siempre presente.

MIKE GABBANELLI – CEO/PRESIDENTE

Por casi 30 años, Mike ha sido la fuerza revolucionaria detrás del impecable sonido de todos y cada uno de los acordeones que llevan su nombre. Él aprendió el oficio de su padre, el gran John Gabbanelli. Pero no pasó mucho tiempo para que el alumno superara al maestro. Mike decidió por su propia cuenta adentrarse en el laborioso proceso de elaborar acordeones con los maestros artesanos de Italia, de tal manera que él pudiera comparar los dos estilos, el de ellos y el de su padre, con el objetivo de crear su propio estilo. La visión de Mike para la compañía ha sido siempre la de mantener una muy cercana línea de comunicación con los artistas, para poder entender perfectamente sus necesidades. Para él, ésta es la única manera en la que se puede producir, evolucionar y perfeccionar un producto en el que hay tantas y tantas piezas que deben funcionar al perfecta armonía. Él también ha comisionado y entrenado a los equipos de artesanos italianos que ensamblan los acordeones para que se apeguen a una muy estricta serie de especificaciones técnicas exclusivas de la marca y que sólo él conoce. Mike se ha convertido en uno de los pocos especialistas en el mundo del acordeón que aún practican este desarrollo artesanal.

ELIA GABBANELLI – VICE PRESIDENTE

Mientras que Mike es el genio detrás del sonido de los Acordeones Gabbanelli, Elia encabeza y supervisa directamente las ventas y operaciones de la compañía a nivel mundial. Gracias a un claro entendimiento del mercado y de sus clientes, Elia ha estado también a cargo de redefinir la visión, misión y estrategia de comunicación. Como una verdadera conocedora de la industria musical, Elia ha puesto en marcha iniciativas cuyo objetivo ha sido el de cambiar las percepciones en torno a la Música Regional Mexicana, para llevar a este género al lugar que realmente merece. Todos los días, músicos de todos niveles visitan la tienda de Gabbanelli en Houston, en donde se sienten bienvenidos e inspirados tanto por los productos aquí expuestos como por el servicio que reciben. Este sentimiento de orgullo y de respeto hacia el arte debe mucho a la conexión que ella ha logrado establecer con los artistas. Elia estudió Comunicación Corporativa y Relaciones Internacionales en la Universidad de Texas, en Austin.

SOFIA – Agente de venta

He aprendido muchísimo desde que soy parte del equipo de Gabbanelli. Cada vez que escucho a Mike o a Elia hablar de la familia Gabbanelli, me siento realmente identificada. Todos aquí conformamos una verdadera comunidad de trabajo duro y talento artesanal. Y todo esto, con una gran devoción y amor por la música.

Dato curioso: me encantan los atardeceres. Al punto de que les tomo fotos en todos los lugares que visito. Ya tengo toda una galería en mi teléfono. Mi sueño es recorrer todo el continente africano, capturando, por supuesto, atardeceres.

JOSUE – Agente de venta

Me encanta mi trabajo por una sencilla razón: en qué otro lugar del mundo podría colaborar con la propia familia cuyo nombre está inscrito en estos instrumentos.

Dato curioso: soy lo que podría considerarse un vaguito de los video juegos. Así que, aunque aquí en la tienda mantengo siempre una sonrisa amable y servicial y me encanta hablar de acordeones, yo te recomendaría que no me retaras en Destiny, mi juego favorito. Podrías arrepentirte.

NORA – Agente de venta

Trabajar para Gabbanelli ha sido una experiencia realmente divertida para mí. He visto desfilar por la tienda a grandes artistas que, por generaciones, han estado siguiendo la tradición familiar de tocar el acordeón. Y todos ellos vienen a esta tienda porque saben que aquí van a encontrar los mejores instrumentos de la industria.

Dato curioso: la verdad es que no soy muy buena cocinando. Pero supongo que a mi familia le gusta tanto pasar el tiempo conmigo, que siempre me andan pidiendo que les prepare algo. ¡Lo que sea!